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Citas Sobre el Cartel

 

Sigmund Freud en 1910, por una propuesta que le hace su colega y amigo Sándor Ferenczi, crea la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), con el objetivo de difundir y preservar el psicoanálisis. Pero es solo hasta 1926 que se funda en París la Sociedad Psicoanalítica de París (SPP) y para 1934 Jacques Lacan, médico psiquiatra, se hace miembro de ésta.

En 1953, Jacques Lacan es elegido presidente de la la Sociedad Psicoanalítica de París (SPP) y pasados 6 meses, es obligado a renunciar. Renuncia y se une a la Sociedad Francesa de Psicoanálisis (SFP), pero la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), le informa que, por haber renunciado a la SPP, deja de ser miembro de la IPA. Luego de esto, él escribe el “Discurso de Roma” o “Función y Campo de la Palabra y del Lenguaje en Psicoanálisis”, marcando así la ruptura con la IPA y con lo que ella ha impuesto. Y es a partir de noviembre del mismo año, que dictará sus Seminarios durante 27 años.

En 1964 Jacques Lacan funda La Escuela Freudiana de París (EFP) y es allí donde por vez primera hace mención del Dispositivo para el estudio del psicoanálisis y formación teórica de los psicoanalistas, llamado Cartel. La Escuela Freudiana de París (EFP) permanecerá hasta 1980, fecha en que la disuelve a sus 80 años, un año antes de su muerte y nuevamente nombra y retoma el Dispositivo Cartel, pero para este momento ya lo ha formalizado a través de cinco puntos que son el resultado, el producto de la experiencia, de lo que vivió al trasegar por las instituciones psicoanalíticas, incluida la suya propia. También dirá que el Dispositivo Cartel es la propuesta de un Nuevo Lazo Social para los interesados por el psicoanálisis. 

 

A continuación, retomo algunas citas de Jacques Lacan sobre el Cartel, para la construcción de mi invitación a participar de “Hacia una Experiencia Cartelizante”. 

Jacques Lacan, el 21 de junio de 1964, en el Acta de Fundación de su Escuela Freudiana de París, (EFP), por vez primera hace mención sobre el trabajo del Dispositivo Cartel y dirá: “Fundo -tan solo como siempre he estado en mi relación con la causa psicoanalítica- la Escuela Francesa de Psicoanálisis…Es mi intención que este título represente al organismo en el cual debe llevarse a cabo un trabajo que en el campo que Freud abrió, restaure el filo cortante de la verdad, que vuelva a conducir a la praxis original que él instituyó bajo el nombre de psicoanálisis al deber que le corresponde en nuestro mundo y que, mediante una crítica asidua, denuncie en él las desviaciones y los compromisos que amortiguan su progreso degradando su empleo…Para la ejecución del trabajo, adoptaremos la norma de una elaboración constante en un pequeño grupo. Cada uno de éstos (tenemos un nombre para designar a estos grupos) se compondrá de tres personas al menos, y como máximo de cinco; cuatro es la dimensión justa. Más una encargada de la selección, de la discusión y de dar el curso merecido al trabajo de cada uno. Tras un cierto tiempo de funcionamiento, a los integrantes de un grupo se les propondrá intercambiarse con los de otro”. (1)

Más adelante continúa diciendo: “El grupo constituido por elección mutua según el Acta de Fundación y que se llamará Cartel, se presenta a mi aceptación con el título del trabajo que cada uno entiende que llevará adelante en él”. (2)

En la “Proposición del 9 de octubre de 1967, Sobre el Psicoanalista de la Escuela” nos cuenta una anécdota “La Escuela freudiana no podría caer en el tough sin humor de un psicoanalista que encontré en mi último viaje a los U.S.A. “Por eso nunca atacaré las formas instituidas, me dice, ellas me aseguran sin problemas una rutina que es mi confort”. (3)

En el Seminario 19, “…Ou pire”, en 1972, nos muestra como la Propuesta del Dispositivo Cartel está en íntima relación con la teorización Topológica del Nudo Borromeo compuesto por tres registros: Real, Simbólico e Imaginario, así dirá: "Nada se sostiene solo. Esta topología, debido a su inserción matemática, está ligada a relaciones -es justamente lo que demostraba mi último seminario- está ligada a relaciones de pura significancia, es decir que, por cuanto estos tres términos son tres, vemos que la presencia del tercero establece entre los otros dos una relación. Esto es lo que quiere decir el nudo Borromeo". (4)

Para 1980, disuelve su Escuela Freudiana de París (EFP) y escribe durante meses varias cartas donde reitera su deseo de continuar con el trabajo en Cartel y de restaurar la praxis original que Freud instituyó bajo el nombre de psicoanálisis, propuesto en 1964, así es que para el 5 de enero de 1980 en Guitrancourt, en su carta de Disolución dirá: “Hay un problema de la Escuela. Esto no es un enigma…Ese problema se demuestra tal, por tener una solución: es la dis-solución…Que baste con uno que se vaya, para que todos estén libres, es, en mi nudo Borromeo, verdadero de cada uno, es preciso que éste sea yo en mi Escuela. Me resuelvo a ello porque ello funcionaría, si yo me pusiera de través, a contrapelo de aquello para lo cual la he fundado. O sea, para un trabajo, lo he dicho -que, en el campo que Freud a abierto, restaure el filo tajante de su verdad- que devuelva la práctica original que él ha instituido bajo el nombre de psicoanálisis al deber que le corresponde en nuestro mundo- que, por una crítica asidua, denuncie en él las desviaciones y compromisos que amortiguan su progreso al degradar su empleo. Objetivo que mantengo. Es por esto que yo disuelvo. Y no me quejo de los llamados “miembros de la Escuela freudiana”- más bien les agradezco, por haber sido por ellos enseñado, de donde yo, he fracasado- es decir, me he embrollado. Esta enseñanza me es preciosa, yo la aprovecho”. (5)

Y para el 11 de marzo de 1980 dirá que “Igualmente es responsabilidad de Freud, haber dejado a los analistas sin recursos, y además sin otra necesidad que sindicarse. En cuanto a mí, yo traté de inspirarles otras ganas, las de ex-sistir. En eso tuve éxito. Eso -lo conseguí. Se señala en las precauciones con las que se contorsiona el retorno al camino trillado. Lo que no es verdadero de todos, puesto que los hay en número suficiente para seguir mi desbrozamiento, para subsistir de un Lazo Social nunca surgido hasta ahora…y restauro en su favor el órgano de base retomado de la fundación de la Escuela, o sea el Cartel, del cual, hecha la experiencia, afino la formalización.

En primer lugar: Cuatro se eligen, para proseguir un trabajo que debe tener su producto. Preciso: producto propio de cada uno, y no colectivo.

En segundo lugar: La conjunción de los cuatro se hace alrededor de un Más-uno, que, si es cualquiera, debe ser alguien. A cargo para él velar por los efectos internos de la empresa y provocar su elaboración.

 

En tercer lugar: Para prevenir el efecto de pegoteo, debe hacerse permutación, al término fijado de un año, dos como máximo.

En cuarto lugar: Ningún progreso debe esperarse, sino una puesta a cielo abierto periódica de los resultados como de las crisis del trabajo.

En quinto lugar: El sorteo asegurará la renovación regular de los hitos creados a fines de vectorizar el conjunto”. (6)

Estos cinco puntos de la Formalización del Cartel posibilitan que, en el Funcionamiento, al interior del Dispositivo Cartel, cada uno cumpla con su trabajo, donde prima éste antes que las personas; esto, dirá Lacan, inspira otra manera de ex-sistir, creándose una nueva forma de relacionarnos, un Nuevo Lazo Social que crea la Transferencia de Trabajo que es la que posibilita al sujeto nombrarse Cartelizante.

Para el 15 de enero de 1980 dirá: “No espero nada de las personas, y algo del funcionamiento. Por lo tanto, es preciso que yo innové, puesto que esta Escuela, la hice mal, por haber fracasado en producir Analistas de ésta (AE) que estén a la altura…Quién es quién, no se prejuzga, pero me remito para ello a la experiencia por hacer, freudiana si es posible. Tal la célebre cita de los enamorados durante un baile en la Ópera. Horror cuando dejaron caer su máscara: no era él, ella tampoco por otra parte. Ilustración de mi fracaso en esta Heteridad -perdóneseme la Hybris de esto- que me decepcionó lo bastante como para que al respecto me alivie por el enunciado que no hay relación sexual. En cuanto a Freud, él parte de su causa fálica, para deducir de ella la castración. Lo que no va sin algunas esperanzas, que yo me esfuerzo en limar. Contrariamente a lo que se dice, del goce fálico, “la” mujer, si me atrevo a decir puesto que ella no existe, no está privada de él…no por ello obtiene menos el efecto de lo que limita el otro borde de este goce, a saber, el Inconciente irreductible. Es incluso en esto que “las” mujeres, que existen, son las mejores analistas -las peores en algunos casos. Es a condición de no aturdirse con una naturaleza antifálica, de la que no hay huella en el Inconciente, que ellas pueden escuchar lo que de este Inconciente no tiene para decirse, pero alcanza a lo que se elabora al respecto, como procurándoles el goce propiamente fálico. (7)

Y continuando con el tema, para el 11 de marzo de 1980 va a decir: “Pues es preciso que yo terminé con el malentendido, de las mujeres que dije en mi último seminario que no están privadas del goce fálico. Se me imputa pensar que son hombres. ¡Pero por favor! El goce fálico no las acerca a los hombres, las aleja de ellos más bien, puesto que este goce es obstáculo para lo que las aparea al sexuado de la otra especie. Prevengo esta vez el malentendido, subrayando que eso no quiere decir que ellas no puedan tener, con uno solo, elegido por ellas, la satisfacción verdadera -fálica. Satisfacción que se sitúa en su vientre. Pero como respondiendo a la palabra del hombre. Es preciso para eso que ella acierte. Que acierte con el hombre que le habla según su fantasma fundamental, el de ella. Ella extrae de eso efecto de amor a veces, de deseo siempre. Eso no sucede tan a menudo. Y cuando sucede, no por eso produce relación, escrita, o sea ratificada en lo real. De lo que yo llamé la no-relación, Freud tenía la idea, a pesar de su reducción de lo genital al hecho de la reproducción. ¿No es, en efecto, lo que él articula de la diferencia de la pulsión que llama fálica con la que pretende subsistir de lo genital? ¿Habría percibido su dualismo sin la experiencia, en la que estaba, del psicoanálisis? El goce fálico es aquel justamente que consuma el analizante” (8)

Ya para el 18 de marzo de 1980 dirá: “Es preciso que yo innove, dije —salvo al añadir: no totalmente solo. Yo veo eso así: que cada uno allí ponga lo suyo. Pónganse a ello. Júntense varios, encólense juntos el tiempo que sea preciso para hacer algo, y luego disuélvanse después para hacer otra cosa. Eso no requiere gran cosa: Un buzón, ver más arriba, un correo, que haga saber lo que, en ese buzón, se propone como trabajo, un congreso, o mejor, un foro, donde se intercambia, finalmente la publicación inevitable, para el archivo… Es eso, o la cola asegurada. Vean cómo formulo eso por medio de pequeños retoques. Les dejo vuestro tiempo para comprender. ¿Comprender qué? No me jacto de producir sentido. Ni de lo contrario tampoco. Puesto lo real es lo que se opone a eso…La Iglesia aprendió la lección, es lo que les dije el 5 de enero. Sepan que el sentido religioso va a producir un boom del que ustedes no tienen la menor idea. Porque la religión, es el albergue original del sentido. Esta es una evidencia que se impone. A los que son responsables en la jerarquía más que a los otros. Trato de ir contra esto, para que el psicoanálisis no sea una religión, como tiende a ello, irresistiblemente, desde que uno se imagina que la interpretación no opera más que por el sentido. Yo enseño que su resorte está en otra parte, especialmente en el significante como tal”. (9)

Lacan nombra el Dispositivo de trabajo Cartel como Órgano de Base y Nuevo Lazo Social que previene del Efecto de Grupo y para en el Seminario 27, en la Alocución Pronunciada por él en el P.L.M. Saint Jacques en 1980 nos dirá que “el efecto de grupo es contrario al efecto de sujeto, el cual no vale para nosotros más que por la desubjetivación necesaria al analista. El grupo se define por ser unidad sincrónica cuyos elementos son los individuos. Pero un sujeto no es un individuo…El grupo es imposible, -imposible de disolver. Tampoco soñé con ello. Pero la escuela no es más lo que conviene para abrigar este imposible. Lo que voy a hacer de nuevo, es siempre lo mismo, desde luego, pero de otro modo. No voy a hablarles más de eso ahora. A ustedes les toca desprenderse de la escuela para alcanzarme”. (10)

Y el 12 de julio de 1980 en la Reunión de Inauguración del Seminario de Caracas-Venezuela dice: “No soy muy inquieto. La prueba es que esperé llegar a los ochenta años para venir a Venezuela…Se habrán enterado del problema que tuve con mi escuela de París. Lo resolví como se debe: empezando por la raíz. Quiero decir: arrancando de raíz a mi seudoescuela. Todo lo obtenido desde entonces me confirma que hice bien…Sean ustedes Lacanianos, si quieren. Yo soy freudiano. Por eso creo adecuado decirles algunas palabras del debate que mantengo con Freud, y que no es de ayer. Aquí está: mis tres no son los suyos. Mis tres son lo simbólico, lo real y lo imaginario. Me vi llevado a situarlos con una topología, la del nudo, llamado Borromeo. El nudo borromeo pone en evidencia la función de al-menos-tres. Anuda a los otros dos desanudados. Eso le di yo a los míos. Se los di para que supieran orientarse en la práctica. ¿Pero, se orientaron mejor que con la tópica legada por Freud a los suyos? Hay que decirlo: lo que Freud dibujó con su tópica, llamada segunda, adolece de cierta torpeza. Me imagino que era para darse a entender dentro de los límites de su época. ¿Pero, no podríamos más bien aprovechar lo que allí figura la aproximación a mi nudo? considérese el saco fofo que se produce como vínculo del Ello en su artículo que debe decirse: “Das Ich und das Es”. El saco, al parecer, es el continente de las pulsiones. ¡Que idea tan disparatada la de bosquejar eso así! Solo se explica por considerar a las pulsiones como bolitas, que han de ser expulsadas por los orificios del cuerpo una vez ingeridas. Sobre esto se abrocha un Ego, donde parece preparado el punteado de columnas por contar. Pero esto no lo deja a uno menos enredado, pues el mismo se cubre con un extraño ojo perceptivo, donde para muchos se lee también la marca germinal de un embrión sobre el vitelo…Por último, dos barras sombrean con su juntura la relación de este conjunto barroco con el propio saco de bolitas. Y ya está designado lo reprimido. Digamos que no es lo mejor que hizo Freud. Podemos incluso confesar que no favorece la pertinencia del pensamiento que pretende traducir. Que contraste con la definición que Freud da de las pulsiones, como vinculadas a los orificios del cuerpo. Una figuración luminosa que impone otra figuración que esta botella…Me contento con apuntar que el silencio atribuido al Ello como tal supone la palabrería, la palabrería que la oreja está esperando, la del “deseo indestructible” que ha de traducirse en ella. Desconcertante la figura Freudiana al oscilar así del propio campo a lo simbólico que ausculta. Con todo, llama la atención que este enmarañamiento no haya impedido a Freud volver después a las indicaciones más notables sobre la práctica del análisis, y en especial sus construcciones…Desde luego, mi nudo no lo dice todo. Si no, ni siquiera tendría la oportunidad de orientarme en lo que hay: puesto que no hay, digo: no-todo. No todo, con seguridad, en lo real que abordo en mi práctica. Observen que en mi nudo lo real queda constantemente figurado con la recta infinita, o sea, con el círculo no cerrado que supone. Con ello se sostiene que sólo pueda ser admitido como no-todo. Sorprende es que el número no sea dado en la lengua misma. Con lo que vehiculiza de real. Porque no admitir que la paz sexual de los animales… radica en que el número no se introduce en el lenguaje, cualquiera que sea. Sin duda, el amaestramiento puede dar su apariencia, pero nada más. La paz sexual quiere decir que se sabe qué hacer con el cuerpo del Otro. Pero ¿quién sabe qué hacer con un cuerpo de hablaser? Salvo apretarlo más o menos. Al Otro, ¿qué se le ocurre decir, y siempre que tengas ganas? Dice: “Apriétame duro” …Porque el goce del cuerpo hace punto contra el inconsciente. De allí mis matemas que proceden de que lo simbólico sea el lugar del Otro, pero que no haya Otro del Otro. Se sigue de ello que lo mejor que puede hacer lalengua es de mostrarse al servicio del instinto de muerte. Es una idea de Freud. Es una idea genial. Quiero decir, también, que es una idea grotesca. Lo mejor es que es una idea que se confirma porque lalengua sólo es eficaz al pasar a lo escrito. La idea de Freud es que el instinto de muerte se explica por el desplazamiento a lo más bajo de tensión tolerado por el cuerpo. Freud lo designa con un más allá del placer: esto es, de placer del cuerpo. Hay que reconocer, en todo caso, que es en Freud el indicio de una idea más delirante que todas las que yo les he podido participar”. (11)

A continuación, encontrarás los escritos de Jacques Lacan acerca de lo sucedido en las instituciones psicoanalíticas donde fue miembro activo. Podrá acceder a ellos dando un clic en el link correspondiente en la parte inferior: Función y Campo de la Palabra y del Lenguaje, 1952-53; Situación del Psicoanálisis en 1956; Acta de Fundación de la EFP del 21 de junio de 1964; Proposición del 9 de octubre de 1967; Disolución de la Escuela 1980, Seminario 27.

Función y Campo de la Palabra y del Lenguaje 1952-3: Haga clic aquí

 

Situación del-Psicoanálisis en 1956: Haga clic aquí

 

Acta de Fundación de la EFP 1964: Haga clic aquí

 

Proposición del 9 de Octubre 1967: Haga clic aquí

 

Disolución de la Escuela 1980, Seminario-27: Haga clic aquí

 

 

Referencias Bibliográficas

(1) Lacan, Jacques, Acta de Fundación de 1964, Escuela Lacaniana de Psicoanálisis Campo del Freudiano, 2 pp.

(2) _______________ Ibid. 7 pp.

(3) ________________ Proposición del 9 de octubre de 1967, Sobre el Psicoanalista de la Escuela, traducción de Diana S. Rabinovich, 14 pp.

(4) ________________ Seminario 19, …Ou pire, 1972, Versión Psikolibro, 52 pp.

(5) ________________ Seminario 27, Disolución, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodriguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 2-3 pp.

(6) _________________ Seminario 27, D’Ecolage, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 5-6 pp.

(7) ________________ Seminario 27, El Otro Falta, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 4-7 pp.

(8) ________________ Seminario 27, D’Ecolage, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 8-10 pp.

(9) ________________ Seminario 27, El Señor A, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 5-7 pp.

(10) ________________ Seminario 27, Alocución Pronunciada por Lacan en el P.L.M. Saint Jacques, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 4-5 pp.

(11) ________________ Seminario 27, El Seminario de Caracas, 1980, Versión crítica, traducción de Ricardo Rodríguez Ponte; Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 1-5 pp.

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